La mujer que danza libre

Últimamente he reflexionado ¿Qué significa para mí ser mujer? Todo empezó con esta pregunta que me ha llevado a un viaje que no creo terminar en esta vida. Sin embargo, puedo hablar de cuál ha sido mi experiencia como mujer dentro del mundo de la danza.


Mi experiencia puede resumirse a grandes rasgos en ver un grupo en el que la mayoría de las bailarinas somos mujeres y los directores son hombres. Ver como desde niñas nos dijeron que teníamos que competir con nuestras compañeras, ya que somos fácilmente reemplazables. Tanto hombres como mujeres me han dicho que mi físico no es “perfecto” , que si soy muy delgada, que si estoy muy gorda, que no tengo músculos, que soy débil. Escuchar historias de como mujeres tuvieron que “acostarse con alguien para tener el puesto” demeritando el trabajo, esfuerzo y dedicación, porque es imposible que una mujer triunfe por su propia valía.


He visto como a los pocos hombres se les da más atención, oportunidades e impulso para liderar o crear, motivándolos con un ¡Tú puedes! ¡Eres especial! Mientras creen que la mayoría de nosotras somos desechables. Podría seguir contando un millón de historias, observaciones y anécdotas sobre la experiencia de ser mujer en la danza, pero prefiero proponer maneras de cómo podemos empezar a cambiar esto. Aquí escribo cinco propuestas, que quizás no sean soluciones finales para pero sí un un comienzo:


1. Las mujeres no somos reemplazables cada una de nosotras tiene algo especial que aportar, deja de odiar a la de alado; mejor admírala y aprende de ella.


2. Mujeres: empecemos a crear nuevas producciones, clases o tipos de movimientos. Nadie sabe lo que es ser mujer más que nosotras mismas; me refiero a todo los colores, sabores y formas de ser mujer.


3. Hombres: aunque quieran hablar desde la perspectiva de la mujer, los invito a que nos escuchen y nos dejen hablar. Gracias por su apoyo y su interés en nuestro género, pero como un género que ha sido subestimado, violentado y silenciado por siglos, no necesitamos que hablen por nosotras, necesitamos que nos dejen hablar.


4. Creemos nuevas historias ¿No están cansadas de ver ballets donde las mujeres mueren por un hombre? ¿Quieren que las futuras generaciones piensen que nuestra vida gira entorno al sexo masculino? Necesitamos obras que nos representen, que muestren lo increíble que es ser mujer, tan increíble que tenemos la capacidad de crear vida. Somos fuertes, somos resilientes, somos delicadas, somos hermosas, somos feas, somos todo y eso es lo que debemos mostrar.


5. Necesitamos confiar en nuestras voces. Di lo que tengas que decir, cómo lo tengas que decir y cuando lo tengas que decir. Dejemos de ser dóciles y volvámonos salvajes, nuestras voces importan y nuestra vidas importan. Este consejo aplica para la danza, el arte o la vida. Ya basta de creernos menos, somos suficientes y nada nos va a parar.


Este mensaje nos lo dedico a todas nosotras. Fue difícil quitarme las expectativas y palabras de otrxs. Es un trabajo diario silenciar la voz en mi cabeza que dejaron maestrxs, compañerxs o directores sobre como no soy suficiente. Si lees esto y te sientes identificada, lo único que te diré es lo mismo que me digo a mí misma; eres suficiente y eres perfecta tal como eres. No tienes porqué encajar en los parámetros o expectativas de otrxs, y si no les gusta que se vayan mucho a la ________ (puedes elegir el final de esta frase).



Sofia siller

27 años

Directora y performer

Nueva York