Vida danza

Déjame viajar y aventurarme.


Antes de que el sol se apague y se me vaya la vida, antes déjame prepararme para comenzar mi legado, para dejar sobre la arena los pies descalzos que son mi mayor anhelo, mi mayor virtud.


Déjame salir y romper las partículas del aire para que ese nuevo aire sea mi respiro; porque no respiro si no lo siento en mis venas crecer y por mi sangre correr, como la lluvia por mi piel roer.


Cuando el cuerpo llora y mi piel se quema, cuando la respiración se agita y estalla mi realidad, mi creación se hace presente y es donde vivo; es donde me encuentro y es donde florece mi eterna verdad. Allí se va una y mil vidas pasadas y ahora comienzo a vivir constantemente.


Por eso déjame dormir tranquilo para qué pueda explotar y nacer nuevamente.



Dayra Guadalupe Carrillo Cano

24 años

Licenciada en nutrición, maestra de danza

Mérida, Yucatán.


Fotografía: Fabiola Vázquez