La ironía del arte

El arte, una de las actividades más importantes en el mundo, es una de las cosas más enriquecedoras y hermosas que podrían existir, ya que esta nos ayuda a desarrollarnos como seres humanos, tanto en lo físico como en lo psicológico; ayuda a la humanidad a expresar las emociones que muchas veces nos callamos por miedo al rechazo, miedo a que nos ignoren, miedo a que no nos entiendan.


Las personas que hacen cualquier tipo de arte (danza, teatro, plásticas, cine, literatura, etcétera), son mayormente las menos comprendidas, por eso requirieron a otras maneras de poder expresar lo que siente, por otra parte, hay mucha gente que hace arte simplemente porque le gusta, los disfruta y quiere que otras personas de igual manera lo desfruten; aunque estoy segura de que casi todos los artistas hacen lo que hacen para contar experiencias y compartirlas con el mundo.


Mayormente tenemos la obligación de entretener el público, tenemos que hacer todo lo posible para que la sociedad se vaya con el sentimiento que quisimos transmitir en la presentación, sin embargo, muy poco se habla de lo que pasa detrás de todo lo que están observando, leyendo o visitando.

Muy poco se habla de las lesiones que conlleva hacer arte, y muy poco se habla del estrés que causa en los artistas, el estrés de no poder hacer lo que te gusta, el lugar donde es tu espacio de desahogo se esfuma al mismo tiempo que uno se lastima;

Las lesiones son lo peor, y muy pocas veces lo mejor, que le puede pasar a un artista, lesiones de cualquier parte del cuerpo, ya que para poder hacer cualquier tipo de arte se hacen movimientos específicos dependiendo de lo que se haga; todo esto duele, duele el simple hecho de ver a las demás personas haciéndolo y que uno no pueda por un simple error de descuido.

Sinceramente es algo extraño, lastimarte haciendo algo que amas, pero nunca sabemos cómo no lastimarnos, es algo que aprendemos con el tiempo y con muchas lesiones encima.


Y digo que pocas veces puede ser lo mejor, ya que por más que exista mucho estrés por no poder hacer nada, a veces se puede observar desde lejos y ver lo que uno puede mejorar como persona y como artista, se puede ir analizando lo que se hace mal, lo que se hace bien y lo que falta mejorar, se puede ir corrigiendo lo que uno ya sabe, es todo un proceso de autocorrección el cual puede ayudarte a crecer en el arte.


Sin embargo, tenemos que esconder todo lo que duele el arte para poder seguir entreteniendo a la sociedad, aunque luego nos tachen de ser inservibles por más que el arte está en todos lados, escondemos y damos lo mejor de nosotros para que algún día la sociedad nos dé el aprecio que se requiere.


María José Sánchez González

18 años

Mérida Yucatán